Santa Fe Ciudad

Se restauró el piano del Teatro Municipal

Se restauró el piano del Teatro Municipal
 

Es de una calidad inigualable, al punto que en el país hay sólo cuatro ejemplares de ese tipo. Sin embargo, la desidia y el descuido lo habían dejado en un estado lamentable, casi de “descarte”, según los especialistas. En estos días se encuentra en un proceso de entonación, recobrando el esplendor perdido.

“No es posible que semejante Teatro Municipal carezca de un piano acorde a las exigencias de los músicos”. La frase, se recordará, fue pronunciada por el maestro Bruno Gelber el 7 de septiembre de 2007.

Pues bien, desde fines del año pasado, el Gobierno de la ciudad, a través de la Secretaría de Cultura, ha encarado una restauración total del piano del Teatro Municipal, que en este momento se encuentra en un proceso de “entonación”. Se trata de un austríaco Bösendorfer, Modelo Imperial, con 30 años de antigüedad: un piano que valía la pena recuperar.

 

Reparación integral

La responsabilidad de la restauración fue encomendada a un especialista en la materia. Su nombre es Marco Naya, es uno de los mejores técnicos del país y él mismo se define como un Técnico Afinador de Pianos, un “klavierbauer”, en alemán.

Naya tiene 34 años, nació y vive en la ciudad de La Plata, y hace aproximadamente 17 años que “el oficio me eligió”, según propias palabras.

Ser afinador es un trabajo demasiado complejo y por ello, hay pocos en el país.

Marco se perfeccionó en Alemania, donde se especializó en “Registración y entonación de máquinas de pianos de cola”.

Hoy ha logrado unos de los más altos niveles de conocimiento acerca del funcionamiento de las complejas maquinarias que forman un piano de calidad, al punto de llegar a ser representante en la Argentina de dos prestigiosas casas alemanas como son Rönisch y Shimmel.

Al momento de realizar la nota, Naya venía de un recorrido por Salta y Jujuy, lugares a los que viajó para afinar los pianos del "Mozarteum Argentino", una institución privada que se ha destacado en el país, a través de una trayectoria relevante, por la difusión musical.

 

Un piano especial

Consultado acerca del instrumento que se encuentra en el Teatro Municipal, Naya comentó que este piano es un Bösendorfer (austríaco) del año 1978.

“No es un piano estándar: es un Modelo Imperial, una máquina muy compleja, más grande que el resto de los pianos. Mide 2.90 metros, cuando el resto oscila en los 2.80 metros”, explicó. “Los pianos estándar tienen 88 notas, este tiene 97; es más ancho que el resto; tiene las teclas más largas, y más caja armónica”. Según Naya, “la máquina de este piano, realmente vale la pena ser recuperada”.

Cuando estuvo por primera vez con el piano, “estaba en muy mal estado. Tenía los martillos muy deteriorados, desentonados, deformados”. Así fue que en diciembre del año pasado se le hizo un trabajo de entonación “y el piano volvió a sonar más o menos bien. Este trabajo se hizo en carácter de prueba, para ver si la voz del piano podía a recuperarse”. Como se logró un buen resultado, se encaró la etapa siguiente: la restauración.

 

Larga tarea

Así se procedió al cambio de fieltros, se le puso una serie de martillos nuevos y de apagadores traídos especialmente de Alemania, se blanqueó el teclado, que es de marfil (en realidad es hueso extraído del fémur de la vaca o caballo), y estaba amarillento producto de la transpiración de los dedos de los intérpretes.

Generalmente, las teclas están recubiertas de una placa de marfil cortada en dos mitades. En el caso del piano del Teatro, consta de una sola placa entera.

Se le repuso una bordona (son las cuerdas de los graves) que faltaba. En este caso debía ser especial porque el piano lleva una bordona muy larga y debió confeccionarse especialmente para el caso.

El piano tiene una clavijero macizo de haya y una tabla armónica de pino abeto, ya que se necesita que la vibración recorra las vetas de la madera y para ello, las mismas deben ser uniformes, sin nudos.

Con respecto a la afinación, Naya aseguró que “debe hacerse luego de cada concierto, para un nivel superlativo, pero con dos afinaciones al año se logra un nivel aceptable”. Las características de este piano hacen que requiera un mantenimiento constante, pero con este nivel de mantenimiento que empezó a realizarse, el piano llegará a tener una larga vida útil.

Según pudo apreciarse, este piano ya fue reparado hace unos quince años atrás, pero el mantenimiento no fue el recomendable. “Este piano ha sufrido mucho, incluso, le ha caído agua dentro de la caja armónica, ya que estuvo ubicado debajo de una gotera durante mucho tiempo”, aseguró el especialista.

Según se informó, Gabriel Lorenzi también es Técnico Afinador de Pianos, es de la ciudad de Santa Fe y estará a cargo del mantenimiento del piano del Teatro Municipal una vez que Naya haya concluido con los trabajos de reparación.